Es difícil ser objetivo con una serie que te remueve todos tus recuerdos de infancia. Los que tenemos más de 30 añitos nos criamos en los 80 con pelis de Spielberg. Las historias tenían magia, los personajes eran más inocentes, los aliens no venían a invadirnos y no lo solucionábamos todo buscando en Google. En 'Stranger Things' volvemos a esos años, recuperamos ese cine, aliñado con un punto inquietante y tenebroso más propio de nuestro tiempo. Habrá segunda temporada.
