A veces, querer contar mucho en poco tiempo y buscar sorprender al espectador a cada momento puede llevar a una serie a perder el norte. Una buena idea puede desbocarse si no se la ata en corto. La nueva apuesta de SyFy por la ciencia ficción es atractiva, arriesgada de más, sorprendente hasta el paroxismo y con un final de temporada (o serie, todavía no sabemos) de los que, a pesar de todo lo dicho, te obliga a querer seguir viendo más.
