Hace unos años hablamos de
'The Thick of It', una serie británica en la que se cuenta de manera coñera la vida de un supuesto gobierno británico lleno de políticos bobos y ridículos. Sus creadores probaron a replicar el modelo en Estados Unidos, esta vez con la vicepresidenta norteamericana como prota junto a su equipo de fieles consejeros. Unos cuantos
Emmys después y varias nominaciones a los Globos de Oro explican que espere
una sexta temporada.