Traigo al blog esta miniserie, más como recuerdo al recientemente fallecido Tony Scott que por su calidad. Una buena idea, adaptación de la novela de Robin Cook y de la posterior película del mismo nombre, que se va malogrando con el paso de los minutos, a pesar de que nos la cuentan tirando de un montón de buenos actores, empezando por la pequeña de los Fisher, Lauren Ambrose.
