De vez en cuando me trago alguna miniserie extremadamente pastelosa, llena de primeros planos con gestos de dolor romántico, vital, insoportablemente dolorosos. Lo raro que es que lo confiese en el blog. Por una vez, haré una excepción, todo porque la miniserie (muy mini, tiene tan sólo dos capítulos) es inglesa, tiene caras conocidas y está ambientada en la Primera Guerra Mundial, que no es como ver 'Band of Brothers' pero calma algo el ansia.
