No falla. Cada año tenemos una serie del género de ciencia ficción que nos venden como lo mejor de lo mejor y que luego se va desinflando. Y no dudo de las buenas intenciones de sus creadores, que parecen querer hacer algo decente y con futuro. La idea no es mala: un futuro postapocalíptico en el que los humanos conviven con extraterrestres. Su desarrollo es lo que hay que discutir. La serie no superó la tercera temporada. Era de esperar.