Seguimos con la racha: una adaptación más. Esta vez toca un clásico ruso, también en forma de miniserie, con la calidad exquisita que solo sabe ponerle la BBC. Si Tolstói levantara la cabeza quizá diría en ruso fluido "muy británica me parece" pero seguro que se la tragaría de principio a fin. Como la novela, es un culebrón, pero tan bien vestido de Historia, de belleza y profundidad, y de realismo, que definirla solo como un montón de historias de amor en medio de la guerra sería quedarse extremadamente corto.
